¿Cómo ser feliz corriendo? Ventajas emocionales de correr

Según numerosos estudios científicos, a la hora de realizar cualquier actividad física constante e intensa, el cuerpo humano segrega unas determinadas hormonas denominadas endorfinas, también conocidas como las hormonas de la felicidad. Gracias a ellas experimentamos placer durante el tiempo que desarrollamos nuestro deporte favorito, olvidándonos de preocupaciones, problemas y demás tensiones que nos surgen a lo largo del día. A continuación te explicamos cómo ser feliz corriendo

Correr nos ayuda a liberar grandes cantidades de endorfinas, alcanzando un estado placentero durante la actividad física, prolongándose, incluso hasta pasadas unas horas de su finalización. En el momento que terminamos de correr nos sentimos de buen humor llegando a disfrutar del día con otro positivismo. Los grandes problemas se transforman en simples complicaciones, dándonos cuenta que no tan sólo existe el negro o el blanco, aparecen múltiples opciones válidas.

ser feliz corriendo

La felicidad de correr

Existen numerosas respuestas a la pregunta de cómo ser felices corriendo, considerando la fundamental a la similitud de correr y vida, como bien titula su libro Chema Martinez “Correr es vida”.

Correr aumenta la felicidad: como hemos dicho anteriormente segregando endorfinas.

Correr te hace libre: disfrutando del tiempo diario que te encuentras contigo mismo, mientras corres, conociéndote mejor, interiorizando tu situación tanto física como emocional.

Conoces a personas: compartes con ellas unas frases de aliento, agua e impresiones, además de compartir de forma sincera tus sentimientos.

Correr te sincera: mientras corremos, de la misma forma que cuando vivimos dificultades, el ser humano busca agruparse para afrontarlas de forma optima. Los corredores que corren juntos permanecen unidos.

Correr te ayuda a ser más objetivo: como dijimos anteriormente no existe una sola solución, seguro que encuentras múltiples y diferentes formas de pensar que descubrirás mientas corres.

Te ayuda a plantearte nuevos retos: una vez que empiezas no puedes parar. Descubres el sabor del éxito de cruzar la meta y quieres ir a por otra.

Te convierte en optimista: no pienses lo que te queda por terminar, piensa lo que llevas realizado.

Personalmente, creo que lo más importante que te enseña correr, además de la felicidad que corre tu cuerpo mientras entrenas, es disfrutar de la vida con una sonrisa, sintiendo la libertad de elegir de querer ser feliz. Cuando pruebas la felicidad de correr, seguro que no podrás abandonarla, pensarás que vivimos para ser felices disfrutando de la vida y de la carrera que te espera al comenzar el día o incluso después del trabajo.

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