¡Qué tus pies no sufran! Descubre zapatillas adaptadas a tu pie

Para empezar con el running es necesario estar preparados. Llevar una buena dieta o marcarte una rutina no es suficiente. Para correr es necesario utilizar unas buenas zapatillas. Estas podrán marcar la diferencia entre conseguir buenos resultados y tomar el riesgo de sufrir lesiones o problemas de diversa índole.

¡Qué tus pies no sufran! Descubre zapatillas adaptadas a tu pie

¡Qué tus pies no sufran! Descubre zapatillas adaptadas a tu pie

Elegir unas deportivas adecuadas es muy importante, debes pensarlo bien para evitar cualquier problema a la hora de entrenar. Las zapatillas adaptadas a tu pie son igual de importantes que otros aspectos que habrás tenido en cuenta.

¿Qué tipo de pisada tienes?

Existen varios tipos de pisadas diferentes. Dependiendo del que tengas deberás ponerte unas zapatillas u otras. De esta forma, conseguirás mejores resultados en tus entrenamientos. La mayoría de las personas se considera que tienen un pie neutro o de arco medio. Es decir, apoyan parte del pie en el suelo.

Por otro lado, hay personas con sobrepronación o arco bajo. Son aquellas que apoyan toda o casi toda la planta del pie sobre el suelo. Es decir, es lo que comúnmente hemos llamado pies planos. En este caso, tendrías que llevar un calzado especial. La mejor opción sería buscar zapatillas con estabilidad.

Por último, están las personas con un pie cavo o supinador. Esta vez la planta es cava, es decir, hay una gran curvatura en la planta del pie. En este caso debes de buscar unas deportivas con una mediasuela blanda para que la pronación sea leve. Por lo general, los modelos de gama “neutra” vienen bien.

¿Cómo saber qué tipo de pie tienes?

Para conocer si tienes un tipo de pie u otro puedes hacer un sencillo ejercicio de comprobación. De esta forma podrás conseguir tener mejor guía a la hora de ir a comprar tus deportivas a tu tienda de confianza.

Para llevarlo a cabo tendrás que mojar la planta del pie en un recipiente con agua. No tengas miedo, debes pisar la capa de agua completamente. Una vez hayas hecho esto, saca el pie y ponlo sobre un papel o cartón, pisándolo. Luego retírate. Entonces verás la huella húmeda que has dejado sobre la superficie. Dependiendo de cuánta huella hayas dejado tendrás un tipo de pronación u otro.

Para más información te recomendamos que acudas a un podólogo especializado. Recuerda que con la salud no se juega.

Foto | Fotolia.com

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