Que la vida familiar no sea un pretexto para dejar de entrenar

Muchas veces las ocupaciones diarias nos frenan para salir a entrenar

Muchas veces las ocupaciones diarias nos frenan para salir a entrenar

- Programa tu alarma para que te despierte un poco más temprano, pero no la apagues mientras suena y no digas el clásico "cinco minutos más": Levántate de una vez.

- Si está dentro de tus posibilidades, contrata a un entrenador personal: Estar bajo las órdenes y dirección de alguien más te da motivación y te incita a no dejarlo.

- Coordina con tu pareja o compañero de ejercicio para que entrenen juntos, sobre todo los fines de semana: El estar con alguien más proporciona mayor entusiasmo.

- Añade tiempo suficiente para la ducha y la recuperación energética: Es casi imposible ingerir las proteínas necesarias y lavarse el cabello mientras los niños están sueltos por la casa. Establece una rutina tal que tu pareja se haga cargo de ellos mientras tú sales de la ducha.

- Entrena en la cinta para correr de tu gimnasio, si éste cuenta con una sección de cuidado para los niños.

- Trata de persuadir a tus hijos a que tomen una siesta por las tardes, o a que estén en casa haciendo sus deberes mientras tú te vas a entrenar.

- Llega al trabajo antes de la hora estipulada y luego tómate el tiempo necesario para entrenar y almorzar o sal más temprano a correr: Es mucho más fácil terminar el trabajo cuando se está a solas en la oficina.

- Si debes salir de la ciudad por motivos laborales, añade un día más de duración si esto significa que podrás correr tranquilamente sin interrupciones de trabajo o laborales: ¿Convención el jueves y viernes? Regresa a casa el sábado al medio día, después de haber entrenado.

- Haz un cronograma de los días que necesitas entrenar en el trabajo: Quizás puedas ser capaz de terminarlos en menos de 45 minutos, de modo que estarás de vuelta en tu escritorio en no más de una hora.

- Contrata a alguien que se haga cargo de la limpieza de la casa cada dos semanas: Así esta necesaria labor doméstica no ocupará todo tu fin de semana.

- Ingiere alimentos en centros especializados en comida sana o prepara tú mismo en casa los nutrientes balanceados y llévalos al trabajo.

- Si el propósito de tu entrenamiento es llegar a competir profesionalmente en alguna maratón, debes ser más perseverante: Si estás ya en la décima semana del programa de entrenamiento, eso no quiere decir que estés listo para ella. Con tu vida familiar y laboral ligeramente por encima de la rutina de ejercicio, es muy fácil dejar de entrenar a la menor posibilidad.
Para mantenernos en la competencia podemos hacer lo siguiente:

- Si hay una carrera que se avecine, inscríbete en ella. Si ésta se realizará fuera de tu ciudad, arregla el tema de los viajes y la estadía lo antes posible: Cuando te sientas con ganas de dejar de entrenar, el billete de viaje y las reservaciones hechas en algún hotel puede que resulten suficientes para mantenerte entrenando.
Necesitarás que alguien se quede a cargo de tus hijos mientras estás fuera compitiendo: Arregla eso también con bastante anticipación.

- Dile a la gente que más te importa que estás entrenando. Cuando se trata de gente con la que te encuentras a menudo como compañeros de trabajo, amigos de tu vecindario o familia cercana, ellos mismos te persuadirán para que no lo dejes: Te preguntarán por los progresos obtenidos cada vez que te vean y te mantendrán en carrera.

- Cuando realmente te sientas muy cansado, toma un descanso: Un fin de semana en el que se supone que tendrías que correr regularmente, engríete con una ducha caliente y deja que el vapor te relaje y te prepare para la siguiente semana de entrenamiento. Esto es algo que no debes hacer muy seguido pues necesitas correr para estar preparado el día de la competencia.

- De manera similar, restringe un poco la rutina de ejercicios si es necesario: El entrenamiento más importante de la semana es la carrera de longitud, por tanto haz que ésta sea tu prioridad. Una rutina de resistencia de 45 minutos podría ser reemplazada por una hora de bicicleta estacionaria o por una rejuvenecedora sesión de yoga, de vez en cuando.

Deja un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies