Mi primer ultramaratón

Hace tiempo me propuse como reto principal, participar en un ultramaratón, una experiencia completamente nueva, que me haría buscar muchos límites que nunca me hubiera planteado, esas sensaciones que nunca hubiera experimentado, y que a su vez dudaba por la incertidumbre que me suponía cruzar la frontera hacia lo desconocido.

Había leído muchos artículos, tanto negativos, en cuanto a la salud se referían, como positivos, en cuanto a experiencias y cambio de actitud incluso hacía la vida, pues terminar una gran distancia, te ayuda a cambiar tus referencias. La distancia es relativa, los sentimientos que afloran en un ultramaratón son los que te surgen a lo largo de tu vida.

Logo sudadera finisher 101 kms

Logo sudadera finisher 101 kms

Sabía que me iba a suponer mucho esfuerzo, constancia, perseverancia y tiempo, siendo conocedor que el éxito sería inmensamente proporcional a lo invertido, excepto una cosa, mi vida diaria, teniendo que supeditar estar tiempo con mi familia al reto.

Por todo, me planteé participar en los 101 Kilómetros de Ronda, organizados por la Legión española, una de las mejores ultramaratones por sus organización, ambiente y sobretodo también por su dureza, que se incrementó por la meteorología, llegando a darme una insolación durante la misma, contratiempo que no me impidió proseguir con mi reto, además de los problemas estomacales derivados de los gases de beber para no deshidratarse.

Respecto a los sentimientos experimentados, en mi nueva experiencia, no podría plasmarlos en unas cuantas letras, ni en unas fotos, tan sólo podría sacar un puñado de sensaciones, a pesar de estar a día de hoy, disfrutando del éxito, por conseguir la gran medalla y la sudadera que consiguen los finishers, de ésta prueba.

La distancia es relativa: cuando corres un ultramaratón, puedo asegurar que 40 kilómetros no suponen nada cuando llevas corridos 60.

El mejor símil de la vida: al comenzar corres como un niño, en la mitad aguantas como un treintañero y al terminar lo haces como un anciano, disfrutando de toda la carrera.

Sin sacrificio no hay honor: el éxito está para el que se lo trabaja, la suerte hay que buscarla en la constancia.

El éxito es directamente proporcional al esfuerzo empleado: a mayor dureza mayor es el éxito.

No dejo de saborear el sabor del éxito que supone cruzar la línea de meta de un ultramaratón, aconsejando sin duda alguna los 101 Kilómetros de Ronda, por su excepcional calidez de su gente animando en todos momentos a todos los corredores y por su brillante organización

2 comments

  1. Ivan 16 mayo, 2012 at 16:09

    Felicidades por completar la carrera. Ha tenido que ser muy duro fisica y psicologicamente y no se cual de las 2 es la peor. Espero que todos los dias que has tenido de sacrificio, sobre todo los entrenamientos con la meteorologiaen contra, hayan tenido sus resultados. Eres un ejemplo a seguir. Muchas felicidades otra vez y animo a tu proximo reto.

  2. Carlos 2 junio, 2012 at 13:48

    Javier eres todo un ejemplo de constancia e inspiración. Algún día haré mis 100km aunque probablemente no será este año.
    Enhorabuena finisher!
    Un abrazo

Deja un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies