Los quemagrasas más comunes y sus características

Si llevas unos hábitos de vida saludables, comes bien y haces ejercicio, puede que en algún momento te plantees consumir algún tipo de quemagrasas como suplemento a tu rutina.

Quemagrasas

Quemagrasas

¿Te los han recomendado? No te dejes influenciar por cualquiera. Conoce los quemagrasas más comunes y sus funciones para informarte bien antes de consumirlos.

Tipos de quemagrasas y sus funciones

La colina está dentro de las vitaminas del grupo B (B7). Su función natural evita los depósitos de grasa en el hígado y en las células del organismo. De ahí surgió la idea de utilizarla como suplemento alimenticio para quemar grasas. Además, acelera la recuperación de los daños causados por sustancias dopantes.

La inosina es una vitamina hidrosoluble que se encuentra de forma natural en algunos alimentos. Tiene el mismo efecto que la colina, sin embargo, ingiriéndola de forma habitual a través de los productos naturales no se ven los resultados de manera evidente. Mejora el funcionamiento del sistema cardiovascular y ayuda a metabolizar los hidratos de carbono.

La lecitina es una sustancia que se obtiene principalmente de la soja. Facilita de digestión de las grasas ya que forma parte de las células del cuerpo. Además, desintoxica el hígado, depura los riñones y suministra más energía. Es muy utilizada en productos contra el colesterol.

La metionina es una sustancia lipotrópica debido a su contribución para que el hígado transforme las grasas. Aunque se encuentra de manera natural en algunos alimentos, consumir este suplemento potencia su efecto como aminoácido para estimular el metabolismo.

Por último, el piruvato es otro componente que se encuentra naturalmente en el organismo y en los alimentos. Sin embargo, es muy interesante como suplemento nutricional. Mejora su rendimiento combinado con el ejercicio ya que favorece el transporte de la glucosa incrementa la concentración energética y mejora la resistencia por lo que es muy útil en deportes aeróbicos prolongados. De ahí nace su utilización como quemagrasas, sobre todo por parte de culturistas en época de competiciones.

¿Cómo elegir un quemagrasas adecuado?

Hasta ahora hemos visto sus propiedades y partes positivas. Pero no todo es bueno. Aunque los quemagrasas que hemos visto en el apartado anterior no son potencialmente perjudiciales para la salud como otros de los que hemos hablado, hay cosas que debes saber.

Al ser sustancias que se encuentran en el organismo y en los alimentos de manera natural, no son suplementos malos pero, como todo, en exceso pueden tener efectos secundarios. Si los consumes sin control podrás tener dolores de cabeza, problemas intestinales y estomacales, aumento de la temperatura corporal y malestar general.

¿Cómo evitarlo? Siguiendo las dosis recomendadas en los envases en función de tu peso y características y consultando a un médico o un especialista en nutrición. Ante cualquier anomalía lo mejor es dejar de consumirlos inmediatamente.

No olvides que los milagros no existen y que estos quemagrasas no funcionan si no van acompañados de una dieta sana y ejercicio físico frecuente.

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