La experiencia de un redactor en la Media Maratón Adidas

La Maratón Adidas fue un acontecimiento en Buenos Aires que pocos quisieron perderse

La Maratón Adidas fue un acontecimiento en Buenos Aires que pocos quisieron perderse

Es una carrera excelente, no hay un momento en que algún corredor de la Media Maratón Adidas de Buenos Aires tenga ganas de abandonar, es adrenalina que se contagia, ganas de superarse y conocer otros límites de nuestro cuerpo. Participar de esta competencia es un plus que se le da a nuestro curriculum de corredores no profesionales. Este cronista de Correr.es se animó al desafío de la Media Maratón Adidas de Buenos Aires.

Preparación física y sobre todo mental

Para llegar a la meta, no sólo había que tener una preparación mínima y optima, es decir unos 2 o 3 meses de esfuerzo en el parque más cercano, en este caso “El Rosedal” de Palermo. Lugar elegido para dar vueltas y vueltas al circuito de 1, 600 alrededor del hermoso lago.
Este cronista estuvo presente en esta carrera y lo que tuvo que hacer para llegar a la meta fue un gran trabajo mental más que físico. El trabajo físico queda como dato de la previa a la carrera pero definitivamente es la cabeza la que hace levantarnos uno de los días más fríos del año que paradójicamente marcó el comienzo de la primavera en esta parte del mundo.

El calentamiento y la largada fueron en la Avenida Roque Sáenz Peña con vistas al característico obelisco de la ciudad de Buenos Aires y del otro lado la legendaria Plaza de Mayo. Un paisaje invernal y lluvioso para la largada y gran parte de la prueba.

El esfuerzo sostenido durante 21 kilómetros

Los primeros kilómetros fueron terreno conocido para quien habitualmente y de forma regular corre los 10 kilómetros, las partes más duras del circuito se encontraban en Puerto Madero. Unas rectas interminables hacían más cuesta arriba el esfuerzo, pero con el planteo de tener objetivos cortos: terminar cada recta y volver a empezar, luego plantearse la siguiente y así hasta el final. De esta manera se podría llegar a tener el control sobre la situación.

Los puestos de hidratación fueron un buen escaparate mental a la exigencia de la prueba, increíblemente un vaso de agua renueva las energías y nos ponen en carrera nuevamente. La rodilla izquierda de este cronista estaba en problemas en el kilómetro 10 pero acelerando un poco el ritmo se pudo volver a entrar en calor y pasó a ser un problema menos.

La etapa definitiva es la más emocionante

Cerca de la Avenida Independencia, en el kilómetro 16, la carrera ya empezaba a tomar color y sabor a final. El ánimo fue creciendo a medida que la cuenta regresiva era una realidad. Transitar los últimos kilómetros por la Avenida 9 de Julio fue de extremo regocijo y placer. El deber cumplido era algo concreto y solo faltaba cruzar la meta.

Cuando se chequeó el tiempo la sorpresa fue gigante, para un novato en la media maratón el tiempo de 2:13:42 no es para menospreciar. Fue una verdadera fiesta en la ciudad de Buenos Aires. No hubo mal tiempo que la impidiera.

Deja un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies