¿Conoces los peligros de la deshidratación cuando corres?

Existe una falsa creencia popular, que consiste en que cuanto más sudemos más adelgazaremos. En algunas ocasiones, seguramente hayas observado algún corredor entrenando con ropa no precisamente idónea para esta práctica, corriendo graves riesgos de salud, por deshidratación, que podría afectarnos a la hora de alcanzar nuestro objetivo. Analicemos cuáles son estos riesgos por falta de hidratación.

La hidratación es fundamental en una carrera

La hidratación es fundamental en una carrera

Corremos porque nos gusta, nos divierte y disfrutamos de lo que hacemos, motivo por el que no debemos de sufrir mientras realizamos este deporte, que nos transmite tantas experiencias y nos permite disfrutar de la sensación de libertad.

Nuestro cuerpo está formado por tres cuartas partes de agua, líquido elemental y fundamental. Aplicando este concepto debemos durante todo el transcurso de la carrera o entrenamiento, reponer todos el líquido eliminado del cuerpo, previendo posibles malestares en nuestro organismo.

• Calambres: normalmente son producido por falta de forma física, descenso brusco de magnesio o potasio y por una incorrecta hidratación.

Para prevenir los calambres es fundamental controlar los niveles de las sustancias esenciales, llegando incluso a reforzar nuestro organismo a través de la ingesta de magnesio, además de la hidratación que debe ser continua y progresiva.

• Descenso del rendimiento: un síntoma claro de falta de hidratación es un descenso brusco de nuestro rendimiento, viéndose alterado nuestro ritmo de carrera, llegando a sentir un posible desfallecimiento de nuestras fuerzas o incluso cansancio.

• Mareos y dolores de cabeza: un descenso brusco de hidratación en nuestro organismo puede llegarnos a provocarnos mareos o incluso pérdida de consciencia o dolores de cabeza.

• Ganas de vomitar: la deshidratación nos puede provocar nauseas y vómitos con alguna otra sensación de las más comunes como falta de fuerza, sueño o cansancio corporal.

• Sequedad en la boca: muchos corredores esperan a sentir sed para comenzar a beber, siendo imprescindible anticiparse a esta sensación, pues cuando comenzamos a sentirla puede ser ya demasiado tarde.

Un método para no llegar a la deshidratación es en función del tiempo o distancia recorrida, llegando a obligarnos beber cada 20 minutos aproximadamente o cada 5 kilómetros, sobre todo si se trata de carreras de larga distancia.

Estos son unos síntomas de lo que puede pasar si no prestas especial atención a la hidratación, ¿has sentido alguno de estos cuando ibas corriendo alguna vez?

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