He dejado de fumar y estoy empezando a correr

Si has conseguido dejar el tabaco y quieres correr, la transición ha de ser lenta

Si has conseguido dejar el tabaco y quieres correr, la transición ha de ser lenta

Primero felicitaciones por haber dejado de fumar. El simple hecho de haber tomado esta decisión significa un gigantesco paso adelante en la mejora de tu calidad de vida.
Además, el poner fin a este hábito tan común reduce considerablemente el riesgo de enfermedades al corazón, cáncer y derrame cerebral, lo que se traduce en una vida más longeva y mucho más saludable.

La transición
Ahora bien, debes ser consciente de que el paso de fumador a corredor puede tomar bastante tiempo, dependiendo de tu edad, forma física y del tiempo que has sido dependiente del tabaco.
Tu capacidad para asimilar y desarrollar el ejercicio irá incrementándose gradualmente, en la distancia que recorres primero y luego en el aumento de tu velocidad, y se hará más consistente mientras mayor sea el tiempo que no vuelves a coger un cigarrillo.

Ten cuidado
Si estás jadeando, tosiendo o experimentado falta de aliento durante o después de cada rutina de ejercicios, quizás sea porque tus conductos bronquiales están dañados. Los casos que no son tan graves suelen desaparecer por sí solos. Pero si los síntomas que se presentan son crónicos y limitan tu capacidad física, visita a tu médico sin perder tiempo y pídele que te someta a una espirometría, lo que develará el buen o mal estado en el que se encuentran tus pulmones y te ayudará a tomar las medidas necesarias para proteger tu salud.
Es probable que el diagnóstico diga que debes hacer uso de un inhalador antes de empezar las rutinas de ejercicio.

¿Aumentar la velocidad o correr más tiempo?
Ser capaz de correr por más tiempo ofrece mejores resultados a largo plazo. Mientras vas incrementando la distancia, vas mejorando tu resistencia y enseñas a tu cuerpo cómo quemar grasa efectivamente casi sin darte cuenta. Los kilómetros extra hacen mucho más que formar tu cintura: Varios estudios han demostrado que las personas capaces de quemar más calorías regularmente, tienen mucho menos riesgo de padecer alguna complicación en su salud.

Puedes aumentar la distancia recorrida sin aumentar al mismo tiempo el riesgo de sufrir alguna lesión, solamente recudiendo el paso en una de tus sesiones al tiempo que incrementas los kilómetros.
Por ejemplo, un sábado aumenta en medio km. la distancia a recorrer. Reducirás razonablemente el riesgo de complicaciones físicas si caminas por espacio de un minuto por cada dos o cuatro que corres.

No te rindas
Esto es lo más importante. Ten en cuenta todo el trabajo que te ha costado dejar de fumar en un principio: No tires todo por la borda.
El correr te ayudará a mantener el compromiso de dejarlo definitivamente: Así lo corroboran varios estudios al respecto, que concluyen aseverando que solamente diez minutos de ejercicio al día reducen el deseo y las ganas de consumir un cigarrillo.

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