Dime cómo te vistes y te diré como corres

Bien es sabido que salir a correr al aire libre, tanto por ciudad como por el campo, es una actividad saludable y gratificante, que las personas comienzan a practicar con un objetivo llegando a transformarse en una gran afición. Salir a correr es la mejor y más barata manera de mejorar la salud y la autoestima, que nos permite conocernos tanto psicológicamente como físicamente. No requiere de instalaciones especiales, ocupa poco tiempo y los beneficios para el corredor se notan desde el primer momento.

¿Qué es lo mejor para correr? Lo óptimo, es lo que mejor se adapta a nuestras necesidades actuales, por este motivo la mejor equipación para correr depende cual sea nuestro objetivo, pues no es lo mismo prepararse para una carrera de 10 kilómetros como para un maratón, pues las necesidades son completamente distintas.

Calcetines y medias de compresión

Calcetines y medias de compresión

No tan solo depende de nuestro objetivo, equiparnos correctamente, sino también de la climatología y de la estación del año. En invierno cuidamos más el abrigo y la ropa impermeable, para el frío y la lluvia mientras que en verano los elementos de hidratación y ropa fresca y ligera.

Un equipo básico de un corredor, puede componerse por zapatillas, calcetines, pantalones, camiseta, gafas y gorra, además de otros componentes que muchos usamos como son el MP3, teléfono móvil, pulsómetro…

Zapatillas: para poder elegir una buena zapatilla, es recomendable saber que prima la comodidad ante la estética. Una buena elección de zapatilla es fundamental para evitar lesiones, para ello deberemos saber nuestro tipo de pisada.

Calcetines o medias de compresión: una buena elección en este material es fundamental para evitar ampollas o heridas en el pie. Existen numerosos tipos de calcetines adaptados a nuestras necesidades, de la misma forma también podemos encontrarnos con las típicas medias de compresión que pueden reducirnos el cansancio evitando la aparición de posibles dolores musculares. (foto)

Mallas o pantalones: buscaremos siempre la libertad de movimiento y versatilidad. Existen mallas tanto para invierno como también para verano.

Camisetas: todos hemos corrido alguna vez con camisetas de algodón, dándonos cuenta que acumulan el sudor, resultando muy incómodas. Existen camisetas transpirables (camisetas técnicas) adaptadas a todos los bolsillos.

Gorro, gorra y bandas elásticas: cuyo principal objetivo es aislar de frío, el sol o bien evitar que las gotas de sudor resbalen hasta nuestros ojos.

Gafas de sol: evitarán que se nos metan mosquitos, agua de la lluvia o incluso ver mejor si tenemos cualquier problema de visión existiendo una amplia gama de ópticas especializadas.

Ahora que sabemos como equiparnos, recuerda que el chándal está bien tan solo para pasear.

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