Correr en la playa... el eterno dilema

En los meses de calor y con las vacaciones estivales, cada vez es más habitual encontrarse con corredores que trotan por la playa para disfrutar de la oportunidad de romper la rutina de sus sesiones de entrenamiento por asfalto o incluso por montaña, mientras la brisa marina golpea su rostro.

Correr en la playa

Correr en la playa

Existen varias teorias, respecto a correr por la playa. La primera de ellas nos dice que trotar por la playa puede ser perjudicial por los siguientes aspectos que se podrían resumir:

Inestabilidad del suelo: siendo perjudicial para nuestras articulaciones, excepto si lo puedes hacer pegado junto a la orilla del mar.

Excesiva sobrecarga muscular: cada zancada que des en la playa el nivel de desgaste muscular es mayor, puesto que para elevar la pierna deberás realizar mucha más fuerza que en otro tipos de terreno.

Playas masificadas: en los meses de calor, es muy habitual encontarse las playa llenas de bañistas, de personas jugando a las palas, o incluso con niños pequeños.

Deshidratación: cuanto más pegados al agua corramos, mayor es la humedad, además si lo hacemos con temperaturas altas y con brisa, deberemos hidratarnos de una forma correcta.

Posibilidad de infecciones: al correr por la playa, solemos hacerlo descalzos, pudiendo encontrarnos entre la arena desde un anzuelo de pesca hasta trozos de cristal, pudiendo hacernos heridas. Por ello es aconsejable correr al menos con unas zapatillas minimalistas como las “five fingers”.

La otra gran teoria, respecto a correr por la playa, considera que hacerlo constituye un gran entrenamiento para el desarrollo de la resistencia tanto de pies como de piernas, sobre todo si comienzas a iniciarte en la práctica de correr descalzo, o también llamado “barefoot”, siempre y cuando sigamos estos consejos.

• No correr distancias demasiado largas, moderando siempre el ritmo.

• Evita hacer todas tus carreras por la playa, puesto que es una superficie que castiga mucho el tendón de Aquiles y las articulaciones.

• Mantente en la parte mojada y dura de la arena cerca de la orilla, pues la estabilidad será mayor.

• No correr con el calor del mediodía y las primeras horas de la tarde.

• Recuerda llevarte las zapatillas de correr para no hacerte cortes o rasguños.

• Termina la carrera con un chapuzón en el mar disfrutando de la experiencia.

Ahora el que eliges eres tú, pero ten en cuenta que lo importante de correr es disfrutar de cada kilómetro, pero siempre con salud.

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