¿Corres al trote?

La mayoría de las personas que corremos, deseamos hacerlo más rápido, intentando superarnos cada día, creyendo que bajar treinta segundo es fácil, máxime cuando llevamos poco tiempo entrenando. Nada más lejos de la realidad. Parece mentira pero correr al trote puede suponer hacerlo más rápido que si lo hiciéramos a alta velocidad.

Desde experiencias personales, cuando participas en maratones o incluso en ultramaratones, comienzas a darte cuenta que correr al trote suave y sostenido es incluso mucho más rápido que si lo hacemos a alta velocidad. Cuando llevas unos cuantos kilómetros y ves a gente andando rápido superándote, es en realidad cuando despiertas dándote cuenta que las prisas no son buenas compañeras.

correr al trote

Paisaje descubierto durante una carrera a trote

El claro ejemplo lo podemos ver cuando nos pasa un coche a alta velocidad por una autovía y al rato le vemos repostando pasándole. En la carrera pasa algo parecido, cuando afrontamos una distancia larga. Es preferible ir cómodo y disfrutando antes que ir a tirones, el cuerpo te lo agradecerá.

Concentración: cuando vamos entrenado, muchas personas. Lo consideran como competición, intentando pasar al que tienen delante, olvidando cual es la base fundamental del entrenamiento. La concentración es fundamental para correr a trote y realizar una buena carrera a ritmo.
Ritmo: deja el cronómetro en casa y entrena a un ritmo cómodo que permita ir hablando con otras personas, disfrutando del acto de correr.
No consumes tanta energía: el cuerpo te lo agradecerá haciendo mucha más distancia debido a que no consumirá tanta energía.
Corre como un anciano para disfrutar como un joven: las personas mayores poseen mucha más resistencia que los jóvenes en detrimento de la explosividad. Debemos de aprender de ellos sirviéndonos como estímulo y motivación en todo momento.
No pienses en ganar: deja eso para los profesionales, concéntrate en convertirte en un verdadero “finisher”
Fortalecerás las piernas: al correr a un ritmo sostenido realizarás más impactos sobre el terreno ayudándote a trabajar muscularmente más a las piernas. De la misma forma deberás tener cuidado con las articulaciones debiendo entrenar por terrenos no muy duros.

En todo entrenamiento debemos prepararnos para todas las situaciones posibles, debiendo acostumbrar también al cuerpo a correr a baja velocidad y sobre todo a disfrutar de ello, por ello no olvides incluir un día en tu plan de entrenamiento correr a trote.

Recuerda que, en muchos casos, no por mucha más velocidad se llega antes.

Deja un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies