Cómo prevenir las agujetas

Uno de los mayores impedimentos que tenemos para practicar nuestro deporte favorito son las molestias físicas y las lesiones. Dentro del amplio abanico de posibilidades que podemos sufrir al practicar deporte destacan las agujetas. Ya sea como consecuencia de un largo período de inactividad o por un entrenamiento inadecuado o que nos ha exigido demasiado esfuerzo, su aparición es siempre un síntoma de que algo en nuestro cuerpo, concretamente en los músculos, no va bien. Y debemos saber cómo prevenir las agujetas.

Todos conocemos de cerca las agujetas. Un enemigo invisible, pero con efectos muy reales, que suele aparecer habitualmente el día después de un entrenamiento y que nos puede dejar apartados del entrenamiento entre 5 y 7 días en el peor de los casos. Un dolor en los músculos que puede hacernos ver las estrellas en un simple movimiento. Además de afectar al entrenamiento, también puede afectar a nuestra vida diaria. Subir unas simples escaleras puede convertirse en un pequeño infierno.

Aunque existen personas que les gustan las agujetas porque piensan que su aparición es sinónimo de que el esfuerzo realizado al entrenar debe doler, lo ideal es evitar su aparición y, si finalmente parecen, paliar ese dolor lo antes posible.

Ya seas novato o veterano, desde correr.es te damos algunos consejos para evitar la aparición de las agujetas.

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Cómo prevenir las agujetas

Conoce tus límites

Con el paso del tiempo y los entrenamientos realizados, cada vez conocemos más y mejor nuestro cuerpo y sabemos hasta donde podemos llegar. Si volvemos de unas vacaciones o de un período de inactividad, no debemos realizar los primeros entrenamientos con demasiada intensidad o con una importante carga de esfuerzo. Debemos ir poco a poco, aumentando gradualmente la intensidad de nuestro entrenamiento. En resumen, no corras 15 kilómetros de golpe haciendo running si sabes que ese esfuerzo es demasiado para ti.

Realizar un buen calentamiento

Hacer un calentamiento eficaz y completo antes de empezar el entrenamiento no es un capricho. Se trata de acondicionar el cuerpo para el esfuerzo al que le vamos a someter. Y una parte fundamental del calentamiento son los estiramientos que sirven para poner en marcha nuestros músculos y evitar así la aparición de las temibles agujetas. O, al menos, para minimizar sus efectos. Además, es un buen consejo para evitar lesiones.

Estiramientos posteriores

Tan importante como un buen calentamiento es realizar estiramientos una vez haya concluido nuestro entrenamiento. No es aconsejable dejar el ejercicio de golpe sino disminuir la intensidad con unos suaves estiramientos antes de dar por concluida nuestra tarea.

 

Tener un plan de entrenamiento. Y cumplirlo

Como hemos dicho anteriormente, no debemos volvernos locos a la hora de aumentar nuestra carga de trabajo. Para ello es importante contar con un planning de trabajo en el que anotemos los ejercicios que vamos a realizar y su duración con el fin de poder aumentar la intensidad de forma gradual, poco a poco, evitando así la aparición de agujetas y otras molestias. Pero debemos cumplirlo. Si no, no sirve de nada.

Hidratación y alimentación adecuadas

Una alimentación e hidratación correctas son buenas para todo nuestro cuerpo, no solo para prevenir las agujetas, ya que nos ayudan a mantener el organismo en perfecto estado, especialmente los músculos que es donde las agujetas se desarrollan.

A pesar de estos consejos, es probable que no puedas evitar la aparición de las agujetas. Misterios de la ciencia. Un sistema para saber cómo prevenir las agujetas no es infalible. Pero si podrás disminuir sus efectos para poder volver a la rutina a la mayor brevedad posible.

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