Beijing: ¿Un ambiente adecuado para correr?

La contaminación atmosférica de Pekín va a perjudicar, sobre todo, a los atletas

La contaminación atmosférica de Pekín va a perjudicar, sobre todo, a los atletas

Los últimos cinco días, Beijing ha mostrado una densa atmósfera gris. Los índices de polución han excedido los estándares aceptables desde el pasado martes, a pesar de haberse iniciado el veinte de este mes un plan de control de contaminación en el aire. De acuerdo con este plan, los oficiales han estado restringiendo la circulación de los coches en zonas aledañas dependiendo del código de sus matrículas, para, de esta manera, reducir el tráfico diario a sólo dos millones de vehículos (menos de la mitad de lo normal). Además, la producción de algunas fábricas ha sido objeto de recorte en el mismo Beijing y algunas ciudades periféricas.

Pero el pasado lunes, el periódico China Daily imprimió una preocupante noticia en primera plana que decía textualmente: “Plan de emergencia para los próximos Juegos”. Este artículo advertía que las medidas adoptadas no eran suficientes para lograr los objetivos propuestos y que, para alcanzarlos, se debería reducir la libre circulación de vehículos en un 90%, además de cerrar temporalmente un mayor número de factorías.

Aunque todavía no hay fecha definida para ello, el mencionado diario ha comentado que las autoridades informarán a la opinión pública de los detalles de este plan, en cuanto les sea posible. No les queda mucho tiempo por delante, pues la ceremonia de apertura de estos Juegos Olímpicos tendrá lugar el próximo viernes 8 de agosto.

La polución ha sido una de las preocupaciones principales de cara a este evento deportivo. Los organizadores locales han prometido mantener unas “Olimpiadas verdes”, aún sabiendo que la atmósfera local está catalogada como una de las más contaminadas del mundo.
Algunos equipos olímpicos, incluido el de Estados Unidos, han empezado a tomar sus propias medidas: han dotado de máscaras respiratorias a sus atletas para protegerlos de inminentes problemas respiratorios.

Lo que dicen las autoridades
En contadas conferencias al respecto, los encargados de solucionar este problema han manifestado que el nivel de polución en el presente mes de julio ha caído un 20% en comparación con el de julio del 2007.
En añadidura, dijeron que la causa de estos recientes problemas habían sido las inusuales lluvias veraniegas así como la escasez de vientos.

“Confiamos plenamente en la efectividad de este programa. Vamos a garantizar un óptimo estado del aire durante estas olimpiadas”, dijo el director del Departamento de Medio Ambiente de Beijing.

Las cifras no mienten
Las estadísticas dicen que, efectivamente, se ha mejorado con respecto al año pasado, según las medidas registradas por el programa de monitoreo de la calidad de aire “Blue Sky”. Este sistema calcula un valor de calidad entre 1 y 500, siendo 500 el peor de todos. La credibilidad del mismo ha sido muchas veces cuestionada, pero las autoridades a cargo la han defendido a capa y espada.

Según este programa, cualquier valor debajo de 101 es considerado aceptable. La mala racha empezó el jueves pasado con una cifra igual a 113; el viernes fue 109; el sábado 118; el domingo se registró 113. Los valores de esta semana aún no han sido publicados.
Aún así, los números son mejores que los del año pasado ya que en el mismo mes de estudio se llegó a registrar nada menos que 151. Pero estas mejoras estadísticas difícilmente llenarán las expectativas de los responsables del plan de control de polución, que esperaban una ciudad con cielos azules al menos durante estas Olimpiadas.

Esperan que cambie el tiempo
Zhu Tong, profesor de la Universidad de Pekín que está a cargo del estudio de la calidad de aire para estas olimpiadas, argumentó que, en efecto, esto se debe a las condiciones climáticas; especialmente a la falta de vientos. “Lo normal es que el aire se quede estancado durante tres o cuatro días, pero ya lleva más de una semana lo que implica una mayor acumulación de contaminación”.

Aseveró además, que las autoridades están planeando implementar ciertas medidas de contingencia, aunque admitió que ninguna decisión se ha tomado todavía: “La calidad de nuestro aire es peor de la que esperábamos. Creemos que una vez que el clima cambie, todo estará mejor”. Terminó diciendo que esperan con optimismo que el estado del clima cambie definitivamente a mitad de semana.

Lo último que se ha sabido es que ya se tiene armado un plan de emergencia para Beijing y sus alrededores, que estaría pendiente solamente de una revisión final para ponerse en práctica en caso las condiciones del tiempo se mantengan estables.

Fuente | NY Times

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