Aumentar el ritmo al final del rodaje

Unas de las más conocidas son las que se realizan en distancias muy cortas, por ejemplo cien metros, pero también se trata de un sistema muy recomendable cuando el trayecto a recorrer es mucho más largo. Si nos acostumbramos a salir a correr a un ritmo moderado y poco a poco pero de forma constante vamos aumentando la velocidad, nuestro cuerpo se irá adaptando a esta forma de trabajar y estará más preparado para rendir a tope al final de las pruebas.

Incrementos moderados

En principio, el incremento del ritmo no tiene por qué ser demasiado fuerte. Basta con ganar unos pocos segundos por kilómetro cada cuarto de hora. En función de nuestros objetivos, podemos plantearnos progresiones concretas para cada salida y después intentar reproducirlas, o incluso mejorarlas, en alguna carrera. En general, cuanto más largo sea el rodaje más fuerte debe ser la progresión final.

También para los diésel

Existen corredores diésel especialmente aptos para rodar siempre a la misma velocidad pero incapaces de aumentar el ritmo. Puede que estos corredores nunca hayan probado a entrenar con progresiones, o puede que no lo hayan intentado con la persistencia suficiente. En cualquier caso, es prácticamente seguro que estos atletas mejorarían sus prestaciones si optaran por un cambio de hábitos y de estrategia en las carreras.

Y para los que desfallecen al final

Otro caso, incluso más frecuente que el anterior, es el de los atletas que van de más a menos. No hace falta subrayar que ellos sí que deberían apuntarse a una forma de entrenar que les ayudaría a mantener sus fuerzas hasta el final de la carrera. Cronómetro en mano, la diferencia entre ir de menos a más o de más a menos puede ser relativa. Incluso es posible que los atletas que se engloban en el segundo caso obtengan mejores resultados que los que se incluyen en el primero, pero es evidente que la diferencia psicológica es abismal. Siempre acabará más satisfecho el que ha concluido la carrera más fuerte que el que ha experimentado las sensaciones propias de un desfallecimiento gradual. Por todo ello, aumentar el ritmo al final de nuestros rodajes puede acabar siendo muy positivo para nuestro estado de ánimo y nuestra forma de correr.

Deja un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies