Hablamos de los temidos hongos, mucho más frecuentes de lo que creemos entre los deportistas. Les encanta instalarse en las partes blandas de la piel, especialmente en los pies y las ingles, y pueden llegar a ser muy molestos. Por fortuna, eliminarlos es relativamente sencillo, aunque lo más aconsejable es optar por la prevención.

¡Cuidado con los hongos!
Picor insoportable
Cualquiera que haya sufrido el pie de atleta conoce perfectamente sus síntomas. En primer lugar, un picor insoportable entre los dedos de los pies. Es como si estuvieran ardiendo, casi como si alguien los quemara con un encendedor. Esta quemazón se acentúa por la noche, por lo que en muchas ocasiones las molestias físicas dificultan el sueño y el descanso.
Complicaciones progresivas
Dejar sin tratar un pie de atleta implica permitir que la infección se vaya expandiendo, algo nada recomendable a menos que seamos masoquistas. Además de las inevitables inflamaciones, la piel se vuelve más blanda y empieza a llenarse de escamas. Por si fuera poco, huele muy mal y se puede contagiar con cierta facilidad a otras personas.
Cómo evitarlo
Echar un vistazo a las causas que lo provocan nos ayudará a evitar la temida tiña de los pies. La principal, sin duda, es la sudoración, que evidentemente se ve favorecida cuando llevamos prendas demasiado ajustadas que no nos permiten transpirar con eficacia. Llevar ropas que provocan roces también puede acabar desembocando en micosis.
En las uñas
En el caso de la onicomicosis, las afectadas son las uñas de los pies, que pierden progresivamente su color, aumentan de tamaño y en ocasiones se vuelven muy quebradizas. Aunque es más frecuente en deportistas acuáticos, también afecta a los corredores que utilizan un calzado demasiado ajustado. En general, los hongos de este tipo se ceban poco con los niños y sienten una cierta predilección por los atletas maduros.
Tags: hongos en los pies, micosis

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