Entrenamiento

Cuidado con el sol

Escrito por Josep Pastells / 24 de junio de 2009

En el anterior post hablábamos de las posibilidades que ofrece correr a la hora del almuerzo aunque ello implique reducir el tiempo que dedicamos al almuerzo. En poco más de media hora y con cierta constancia se puede sacar mucho partido de unos rodajes que, además, nos ayudan a desconectar del trabajo a una hora en la que ya empezamos a sentir esa necesidad. Sin embargo, no podemos olvidar los riesgos que entraña correr al mediodía, especialmente si lo hacemos en verano. Por ello hay que tener mucho cuidado con el sol.

Esperar al atardecer para salir a correr en verano es buena idea

Esperar al atardecer para salir a correr en verano es buena idea

Para muchos, salir a correr al mediodía en pleno mes de agosto es algo muy parecido a un suicidio. Ciertamente, las elevadas temperaturas y los rayos solares en todo su esplendor no parecen combinar demasiado bien con un esfuerzo físico que puede conducirnos al límite de la fatiga. Sin embargo, si tomamos las precauciones necesarias no hay ningún motivo para no practicar nuestro deporte favorito, siendo siempre conscientes de que estamos haciéndolo en condiciones extremas que requieren una atención fuera de lo común.

Hidratación y rodajes cortos

En primer lugar, hay que asegurarse de estar muy bien hidratado. Beber antes, durante y después de nuestra sesión de entrenamiento debería ser obligatorio. También es imprescindible no alargar demasiado los rodajes. Media hora es más que suficiente e incluso veinte minutos pueden dar mucho de sí. Hay que tener en cuenta que con el calor y/o el bochorno cada zancada equivale a dos o tres zancadas en condiciones más favorables por lo que nuestro organismo se ve afectado mucho antes por un cansancio que nunca deberíamos prolongar en exceso.

Gorra y protección solar

Al menor síntoma de mareo hay que dejarlo inmediatamente, por supuesto. Tampoco deberíamos salir a correr sin ponernos la protección solar más adecuada para nuestra piel. Aunque salgamos pocos minutos, lo hacemos en la hora más propicia para coger una insolación, por lo que nunca estará de más que nos pongamos una gorra.

Ducha y almuerzo

Si seguimos todas las precauciones mencionadas no hay ningún motivo para no disfrutar de una buena y breve sesión de running al mediodía. Aunque pocos corredores deciden entrenar a la hora del almuerzo, los que apuestan por esta franja horaria descubren que les aporta muchas ventajas, entre otras razones porque ya no tienen que hacer equilibrios para salir a correr a primera hora de la mañana o cuando ya casi es de noche. Otro de los grandes alicientes de entrenar al mediodía en pleno verano son la ducha reconfortante (si es de agua fría, mejor) y el almuerzo reparador.

Tags: ,

No hay comentarios

Aún no hay comentarios. ¿Quieres dejar un comentario?

Deja un comentario