Correr es un placer que nos transporta por el terreno para vivir nuevas aventuras. Si el suelo fuera siempre llano, sería un tanto monótono y aburrido. Se puede considerar que las cuestas son un aliciente que nos encontramos por el camino para cambiar de ritmo, evadirnos de la monotonía a la vez que corremos disfrutando de nuevas vistas que divisiamos una vez hayamos conseguido llegar a la cumbre.

Practica las subidas y las bajadas ¿Sabes cómo subir y bajar cuestas sin sufrir? ¿Sabes cómo subir y bajar cuestas sin sufrir? Practica las subidas y las bajadas

Practica las subidas y las bajadas

Correr en cuestas, no se trata de una tarea fácil, ya que rompemos el ritmo, nos suben las pulsaciones a la vez que ejercitamos otra musculatrura diferente a la que normalmente ya tenemos acostumbrada. Progresar en los entrenamientos a la misma vez que ganamos fuerza y potencia, se lo debemos, en gran parte las cuestas casi y tanto como el trebajo de musculación que realizamos en el gimnasio.

Trabajar el aspecto de las subidas y bajadas por fuertes pendientes nos ayudará ver realizados nuestros sueños. Se trata de un entrenamiento duro, pero para ello nos podremos ayudar de la motivación, que encontraremos en libros o incluso en vídeos o páginas de nuestros deportistas más afamados, como es el caso de Kilian Jornet.

• Subir cuestas: un punto fundamental es no intentar mantener el mismo ritmo que en las zonas llanas, debiendo mantener uniforme el esfuerzo, bajando el ritmo, llendo más despacio.

Cuando se empieza a entrenar cuestas, nos encontraremos con zonas muy pronunciadas, que deberemos subir incluso andando, pero no te preocupes, ayudate apoyando las manos en los cuádriceps para realizar el impulso de forma más sencilla.

Las subidas largas y con fuerte pendiente nos fortalecerán las piernas al mismo tiempo que trabajaremos el aspecto cardiovascular.

• Bajar cuestas: aunque parezca mentira, las bajadas, se hacen en muchas ocasiones mucho más duras que las subidas, debido a la musculatura utilizada. Cuando llevas mucho tiempo corriendo y tienes que afrontar una bajada pronunciada hay que tener mucho cuidado, ya que deberemos calcular cada pisada, anticiparnos a cada movimiento a la vez que observamos las irregularidades del terreno.

El apoyo es fundamental de la misma forma que mantener el equilibrio, ayudándonos de los brazos.
Mucha gente piensa que en las bajadas debemos retener, pero lo que si que es cierto que cuanto más rápido bajemos menos sufrirá nuestra musculatura.

Las carreras se ganan en las bajadas y rara vez en las subidas, pero para convertirnos en un verdadero finisher, deberemos entrenar todo tipo de cuestas.