Al tratar esta variable, podemos diferenciar de entrada entre las competiciones y los entrenamientos. En el primer caso, está claro que, salvo si se ven obligados a abandonar, todos los atletas que participan en una prueba recorren los mismos metros, que en el caso de los Juegos Olímpicos se moverán entre los 100 y los 42.195. Pero es obvio que sólo estamos cuantificando cuánto corren en el momento de la competición, sin tener en cuenta los entrenamientos previos. Aunque las sesiones preparatorias de los atletas cada vez son más parecidas, por lo menos cuando se trata de corredores profesionales, lo cierto es que incluso entre los practicantes de la misma disciplina el cuánto presenta grandes variaciones.

Hay muchas variables de las que depende cuánto corremos
Nivel y motivación
Claro que muchos atletas aficionados –la mayoría de ellos, en realidad– nunca han corrido un maratón, ni mucho menos una carrera de cien metros. Lo suyo son las pruebas populares, que acostumbran a presentar recorridos de diez, doce o quince kilómetros. Existen muchas formas de preparar una carrera de este tipo y, en última instancia, todo depende de la motivación y el nivel del atleta, pero lo recomendable es correr por lo menos veinte o treinta kilómetros semanales.
El running por el running
Otra categoría de corredores son los amantes del running por el running, gente que ni siquiera participa en carreras populares pero que halla un gran placer en salir a correr y, en ocasiones, recorre distancias importantes. Algunos de ellos, sin embargo, disponen de muy poco tiempo y, con suerte, pueden ingeniárselas para hacerle hueco en su agenda a un par de sesiones de media hora a la semana, lo que en la mayoría de los casos implica recorrer entre diez y doce kilómetros.
Ultrafondistas
Un caso aparte (y extremo) son los ultrafondistas, personas que se preparan para afrontar carreras de cien o más kilómetros y, por consiguiente, necesitan acumular rodajes larguísimos. Podríamos decir que los hábitos de los maratonianos les quedan cortos y antes de uno de sus retos pueden encadenar fácilmente tiradas de cuarenta o cincuenta kilómetros diarios.
Casi todos corremos
Pero casi cualquier persona corre en algún momento del día. No es necesario que sea atleta, ni siquiera deportista. Corremos para no llegar tarde al trabajo, para no perder el tren o el autobús, para evitar que nos atraquen o por cualquier otra circunstancia poco común que, casi siempre, sobre todo si estamos desentrenados, nos hace exclamar ¡cuánto he corrido!
Tags: acumulación de kilómetros, entre los cien metros y el maratón, sesiones semanales

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