Existen en el mercado modelos que pueden adquirirse por apenas 400 euros y otros que superan con creces los 7.000. En principio, cuanto más caras son más prestaciones ofrecen, pero de lo que queremos hablar aquí es de lo útiles que pueden ser para los corredores de fondo.
Muchos atletas no quieren ni oír hablar de las cintas, entre otras razones porque consideran que las sensaciones que obtienes con ellas no pueden compararse con las que experimentas al pisar tierra o asfalto. Otros piensan que quizá pueden ser adecuadas para los principiantes o la gente que se lo toma poco en serio, pero nunca para atletas que aspiran a lograr grandes registros. Como mucho, admiten que pueden venir bien para calentar un rato cuando acuden al gimnasio, pero descartan que sus posibilidades vayan más allá, por lo menos para ellos.
Ventajas interesantes
Todas las posturas son respetables, pero está claro que las sentencias demasiado tajantes (tanto si son negativas como positivas) no hacen justicia a las cintas de correr. Es cierto que nunca serán lo mismo que correr sobre el terreno, pero también lo es que, a poco que tengan cierta calidad, ofrecen una serie de ventajas interesantes para cualquier corredor, sobre todo si llueve o hace mucho frío.
Control exhaustivo
Además de que correr sin mojarte o pasar frío resulta bastante más cómodo, este tipo de aparatos acostumbran a disponer de un panel de un control que nos facilita enormemente nuestros planes. No hace falta que estemos consultando cada dos por tres el cronómetro o el pulsómetro, ni tampoco que nos fijemos ninguna referencia para calcular la distancia recorrida. La máquina nos ofrece todos estos datos sin mayores problemas, ayudándonos a sentirnos a gusto.
Mayor tranquilidad
Evidentemente, las cintas también nos permiten correr con más tranquilidad, ya que no tenemos que esquivar coches ni peatones ni sufrir por si nos ataca algún perro. Incluso podemos correr pendientes de las grandes pantallas que existen en algunos gimnasios o, si estamos en casa, de la tele o la radio.
Tedio y aclimatación
En el bando de los inconvenientes aparece en primer lugar el tedio. Estar corriendo todo el rato sin moverte de sitio puede llegar a ser terriblemente aburrido. Otras desventajas bastante evidentes son las dificultades de aclimatación que tendrás que superar cuando te decidas a correr sobre terreno firme o la sensación psicológica de que el tiempo transcurre mucho más despacio, lo que contribuye a incrementar tu cansancio.
Tags: cintas para correr, correr en cinta

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